F15
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LO QUE PERMANECE, LO QUE DESAPARECE
Rastrear lo visible, intuir lo ausente
Seis artistas colombianos que cuestionan cómo percibimos la memoria, el tiempo y la imagen
Para Zona Maco Foto 2026, Beatriz Esguerra Arte presenta Lo que permanece, lo que desaparece, una selección de seis artistas colombianos cuyas prácticas exploran el tiempo, la memoria y la percepción. La propuesta se centra en obras que estimulan la mente, abren la imaginación y revelan aquello que permanece o se disuelve.
En el centro del stand se encuentran tres fotógrafos que utilizan el medio para examinar las tensiones entre presencia y ausencia. Mario Arroyave presenta obras de su serie Línea de tiempo, junto con paisajes de fuerte carga espiritual, capturados durante sus Viajes al fin del mundo. Ambos cuerpos de obra investigan cómo los momentos se acumulan, se fragmentan o se desvanecen, trazando el frágil límite entre la realidad y la invención.
Jairo Llano registra con la cámara el instante en que el papel irrumpe en el espacio y se expande en volúmenes casi arquitectónicos. Sus estructuras efímeras existen solo el tiempo suficiente para ser fotografiadas, y sus imágenes funcionan simultáneamente como presencia y desaparición, ofreciendo una meditación sobre la impermanencia, la memoria y la belleza silenciosa de lo que se desvanece. Max Steven Grossman continúa su exploración sobre la organización cultural y la identidad visual a través de espacios fotográficos ficticios. Sus bibliotecas construidas —compuestas por miles de lomos de libros— evocan la idea de una biblioteca ideal que no existe, y al mismo tiempo reflexionan sobre cómo el conocimiento y el deseo se moldean a partir de lo que decidimos preservar y de lo que dejamos desaparecer.
Complementando estas aproximaciones fotográficas, tres artistas colombianos profundizan la atmósfera reflexiva de la exposición. Pablo Arrázola (dibujo) representa niños convertidos en superhéroes, figuras que encarnan la posibilidad de transformar la realidad desde la imaginación y la acción. Camila Echavarría (pintura) construye composiciones geométricas basadas en la secuencia de Fibonacci, donde la forma y el ritmo ordenan la imagen y sugieren procesos de cambio y crecimiento. Pedro Ruiz (pintura) aborda el paisaje y el territorio como espacios de memoria y desplazamiento, donde la historia y la experiencia se superponen en imágenes de fuerte densidad simbólica.
A través de distintos medios, Lo que permanece, lo que desaparece presenta un conjunto de artistas cuyas prácticas disciplinadas y reflexivas recompensan la mirada atenta. El stand invita a una experiencia silenciosa y contemplativa, alentando al espectador a considerar no solo lo visible, sino también lo implícito: lo que permanece y lo que inevitablemente se desvanece.
“En Beatriz Esguerra Arte promovemos artistas colombianos cuya obra combina inteligencia, imaginación, poesía y estética. Lo que permanece, lo que desaparece refleja nuestro compromiso con un arte que recompensa la mirada atenta: un arte que cautiva de manera silenciosa, abre espacios espirituales y mentales e invita al espectador a descubrir significados más allá de lo visible.”
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Here is a precise, elegant, and fully idiomatic English translation, faithful to the curatorial tone and natural in contemporary art English:
WHAT REMAINS, WHAT DISAPPEARS
Tracing the visible, sensing the absent
Six Colombian artists who question how we perceive memory, time, and image
For Zona Maco Foto 2026, Beatriz Esguerra Arte presents What Remains, What Disappears, a selection of six Colombian artists whose practices explore time, memory, and perception. The exhibition focuses on works that stimulate the mind, open the imagination, and reveal what remains—or dissolves.
At the center of the booth are three photographers who use the medium to examine the tensions between presence and absence. Mario Arroyave presents works from his series Timeline, alongside landscapes of strong spiritual intensity, captured during his Journeys to the End of the World. Both bodies of work investigate how moments accumulate, fragment, or fade, tracing the fragile boundary between reality and invention. Jairo Llano uses the camera to register the instant when paper bursts into space and expands into almost architectural volumes. His ephemeral structures exist only long enough to be photographed, and his images function simultaneously as presence and disappearance, offering a meditation on impermanence, memory, and the quiet beauty of what vanishes.
Max Steven Grossman continues his exploration of cultural organization and visual identity through fictive photographic spaces. His constructed libraries—made up of thousands of book spines—evoke the idea of an ideal library that does not exist, while at the same time reflecting on how knowledge and desire are shaped by what we choose to preserve and what we allow to disappear.
Complementing these photographic approaches, three Colombian artists deepen the exhibition’s reflective atmosphere. Pablo Arrázola (drawing) depicts children turned into superheroes, figures that embody the possibility of transforming reality through imagination and action. Camila Echavarría (painting) builds geometric compositions based on the Fibonacci sequence, where form and rhythm organize the image and suggest processes of change and growth. Pedro Ruiz (painting) approaches landscape and territory as spaces of memory and displacement, where history and experience overlap in images of strong symbolic density.
Across different media, What Remains, What Disappears brings together a group of artists whose disciplined and reflective practices reward close looking. The booth invites a quiet, contemplative experience, encouraging viewers to consider not only what is visible, but also what is implicit: what remains and what inevitably fades.
“At Beatriz Esguerra Arte, we promote Colombian artists whose work brings together intelligence, imagination, poetry, and aesthetic rigor. What Remains, What Disappears reflects our commitment to an art that rewards attentive looking—an art that captivates quietly, opens spiritual and mental spaces, and invites viewers to discover meanings beyond the visible.”

